Aunque la legisladora aprista y ex presidenta del Congreso Mercedes Cabanillas minimizó el descubrimiento de nuevos audios que revelarían que Business Track también espió al Parlamento e incluso puso en tela de juicio que su despacho podría haber sido objeto de chuponeo, existen hechos que demuestran que los padres de la patria también fueron víctimas de la red de espionaje. Así, por ejemplo, está el caso del congresista aprista Miguel Guevara Trelles, quien fue vigilado por BTR cuando presidía un subgrupo de trabajo (febrero-junio de 2008) que investigaba los contratos firmados por el Estado con empresas minero-energéticas, el cual descubrió que Petro-Tech adeudaba US$ 38 millones al fisco.