Las cosas se ponen cada vez peor para Francis Allison. El programa Cuarto poder reveló ayer una serie de elementos que refuerzan la sospecha de que el ex ministro de Vivienda utilizó el cuento de su supuesta asesoría legal a Business Track como argumento para justificar ingresos de misteriosa procedencia y que deseaba mantener ocultos.Se trata del movimiento bancario de la empresa de "chuponeadores’, en el que se puede apreciar que, durante 10 meses, Allison cobró mensualmente una suma -S/. 8,550- que previamente, con solo un día de antelación, era depositada en las cuentas de BTR nada menos que por un amigo suyo: el empresario Juan Abusabal Villegas.