Parece que cada congresista llega al Parlamento con su escándalo bajo el brazo. A la fecha, ochenta y dos parlamentarios han sido denunciados al menos una vez ante la Comisión de Ética, por faltas que van desde la difamación hasta la contratación irregular de personal de confianza. Doce parlamentarios son los sancionados de manera efectiva por faltas graves. Para muchos, el escándalo es el ají de este Congreso, lo que le da el gustito.En tres años de labores de este Parlamento se han presentado 148 denuncias contra congresistas ante la Comisión de Ética por ciudadanos, sus propios colegas, medios de comunicación y organizaciones de la sociedad civil.El récord de ese lamentable cuadro lo tiene el congresista Gustavo Espinoza Soto, sobre quien recaen nueve denuncias -le sigue José Mallqui con siete-, la más famosa de ellas por haber grabado ilícitamente en audio conversaciones privadas de sus colegas. Por esa falta fue suspendido 120 días.