Quiere negar lo evidente. A pesar de que su país ha gastado miles de millones de dólares para adquirir tanques, aviones de guerra, submarinos y todo tipo de equipo bélico, la presidenta chilena, Michelle Bachelet, aseguró que su país "no está en una carrera armamentista", y que más bien ha sido transparente en materia de Defensa. "No tenemos una política de agresión, por el contrario, tenemos una política defensiva disuasiva", afirmó, horas después de que Perú reclamara un pacto de no agresión en la Asamblea de las Naciones Unidas.