No fue una sorpresa para nadie. El ministro de Vivienda, Francis Allison, confirmó ayer su alejamiento del Gabinete Ministerial, a pesar de haberse aferrado al cargo y haber asegurado contar con el respaldo absoluto del presidente Alan García, desde que hace once días se conoció que prestó asesoría jurídica a la empresa Business Track (BTR) durante un año.Allison atribuyó su renuncia a una "campaña de demolición y difamación" orquestada por "muchos medios de comunicación que pretenden desfigurar" su imagen y convertirlo "en un delincuente". Dijo que la supuesta campaña también afectó a su familia y al jefe del Estado. Una de las hipótesis que circulan es que su renuncia podría haber sido alentada por la autorización que dio en la concesión de la Planta de Tratamiento de Taboada, un tema sobre el cual el ex ministro debería pronunciarse. Por otra parte explicó que su decisión es "por el bien del Perú, el bienestar del Gobierno y por los pobres, que merecen un ministro que dedique el 100% de su tiempo a trabajar y no a defenderse".