Preguntado por qué cobró a la empresa investigada por interceptación telefónica Business Track (BTR), el ministro de Vivienda, Francis Allison, ha negado conocer a la relacionista pública Giselle Giannotti y al gerente general, el capitán de navío (r) Elías Ponce Feijóo, pero sí a Carlos Tomasio, con quien habría coordinado la asesoría. Pero el marino Tomasio ha dicho a los jueces desde un inicio que él estaba encargado de la gerencia de operaciones y Elías Ponce de la gerencia general. Los cheques a nombre de Allison fueron firmados por Ponce, lo que demuestra que el primero debía saber de la presencia de un asesor de la empresa.