Si bien la considera interesante, el jefe del Estado, Alan García, desestimó ayer la propuesta del primer vicepresidente de la República, Luis Giampietri, la cual consiste en declarar zona de combate el valle de los ríos Apurímac y Ene (VRAE) y reubicar a las más de 340 comunidades nativas que viven en el lugar."Declarar un estado de sitio, que es en la Constitución lo que más se parece a lo que se denomina zona de combate, significaría nacionalizar una situación y mostrar el Perú, ante el mundo, como si fuera el Líbano en 1980 o Iraq cuando fue invadido", señaló.Según el mandatario, la aplicación de dicha figura no solo dañaría la imagen del país, sino que también contribuiría con el objetivo de los terroristas, el cual es aterrorizar a la población.