"HE PERDIDO EL APETITO POR LA POLÍTICA PERUANA"
6 de septiembre de 2009

Hernando de Soto es el economista peruano más reconocido en el mundo, pero su relación con el país es tirante. Tras 14 años, mira hacia el Perú, pero no piensa en política.¿Cómo redefiniría ese proceso las relaciones entre las comunidades y las empresas?La minera tiene un título del Estado que le permite hacer lo que quiere con su terreno, en cambio, los indígenas peruanos, que probablemente tienen más territorio que todas las empresas juntas, lo único que sacan es yuca y están pobres. Lo que hemos hecho es llevar a la selva peruana a indígenas de Canadá y Alaska que han hecho el salto a formar empresas multimillonarias sin perder su identidad, porque han negociado con las compañías permitirles tener acceso al recurso del subsuelo pero con la condición de que les den un asiento en el directorio. La modernidad no está reñida con su cultura, así como aceptan usar un motor en lugar de remos para su canoas, deben aprender a usar los instrumentos de la globalización a su favor. Entender que formando empresas solo arriesgan el capital de la compañía y no todos sus recursos. Pero el Estado debe recuperar su confianza, porque han quedado muy golpeados.Ningún político se acordaba de la selva hasta el "Baguazo’.Ha sido un descuido de varios gobiernos. Los antropólogos, con la mejor intención, los han convencido de que son distintos, que necesitan una ley distinta, artículos constitucionales distintos y se ha dado una especie de racismo al revés. Además, como es el 1% del voto, los hemos ido dejando de lado.(Edición domingo).