Fue un espaldarazo que traerá cola. Ayer, el presidente Alan García respaldó la decisión del mandatario ecuatoriano, Rafael Correa, quien el último fin de semana ordenó que se retirara el espacio de Laura Bozzo de la programación del canal TC-Televisión de Quito. Pero, al hacerlo, García también afirmó que los canales públicos le pertenecen a la Presidencia de la República. Y no solo eso, cuando se le preguntó si la decisión de Correa podía interpretarse como un atentado a la libertad de expresión, el mandatario respondió que, "en última instancia", el presidente puede decidir sobre los contenidos de un canal público "a través de sus funcionarios".