LOS PRIVILEGIOS DE DOÑA TULA BENITES
10 de agosto de 2009

Mientras en el país la cantidad de policías es insuficiente para combatir la creciente ola delictiva, el narcotráfico y el terrorismo, en Trujillo dos agentes de Seguridad del Estado se encuentran asignados a brindar diariamente seguridad y protección personal a la suspendida congresista aprista Tula Luz Benites Vásquez, quien el año pasado fue desaforada del Congreso por un escandaloso caso de corrupción.Benites, como se sabe, es procesada por falsedad genérica no obstante que, cuando fue suspendida, también se la acusó de presunto peculado y colusión.Lo peor de todo es que los custodios son utilizados por Benites como simples choferes para que la trasladen a ella y a otras personas de su entorno (menores que viven en su casa, su empleada del hogar y allegados) a cuanto lugar tienen que acudir, tal como lo pudo confirmar El Comercio tras una investigación periodística realizada en esa ciudad.