Una vez más. Cuando las relaciones bilaterales parecían apaciguarse luego de que la Cancillería peruana repuso en sus funciones al embajador peruano en La Paz, Fernando Rojas, el presidente Evo Morales ratificó que Bolivia ve en el Perú un vecino "neoliberal" que los ha afectado con el "asilo a delincuentes", y que interpretan como "una provocación a la democracia, al pueblo boliviano y al Estado en su conjunto".El mandatario boliviano hizo así referencia al asilo político y refugio brindado a fines mayo por el Perú a tres ex ministros bolivianos, procesados en su país por la matanza de más de 60 personas durante el gobierno de Gonzalo Sánchez de Losada en el llamado "octubre negro" del año 2003. "Es un ejemplo que tenemos en este momento con un gobierno neoliberal vecino. Repito, respetamos que cualquier país puede adoptar sus políticas económicas, sociales, pero solo viendo eso, ¿qué pasaría si Bolivia está rodeado de partidos que defienden el capitalismo, el imperialismo, el neoliberalismo?", indicó Morales, según informó la Agencia Boliviana de Información (ABI).