En defensa de la iniciativa que lanzó para acelerar el aletargado coche de la inversión pública, el presidente Alan García anunció ayer que los "núcleos ejecutores’ a los que se les entregará recursos para realizar pequeñas obras serán supervisados por la Contraloría General de la República.De esta forma, el jefe de Estado respondió a las críticas de quienes cuestionan la eficacia de este mecanismo y el riesgo que significaría desembolsar fondos públicos que podrían ser malgastados. "Como es natural, ya que se trata de dinero público, el contralor podrá verificar y Foncodes mirar", afirmó.Sin embargo, puso énfasis en que el mayor control vendrá por parte de la población. "¿Usted cree que el pueblo va a dejar que le roben una bolsa de cemento? El pueblo no es tonto, actúa mejor que el burócrata, que muchas veces está de paso", señaló.