El premier Javier Velásquez Quesquén sostuvo que el levantamiento de los 120 días de suspensión de los congresistas nacionalistas debe hacerse sin ningún tipo de condiciones."Apoyo la propuesta del presidente del Congreso en el sentido de instalar un clima de distensión en el Parlamento. Los congresistas sancionados ya han cumplido varios días de sanción, y si el Pleno y la junta de portavoces consideran que deben revisar esa sanción (…) hay que darle vuelta a la página", dijo. Asimismo, negó que esa posición sea a cambio de que los nacionalista den su voto de confianza al gabinete."Ellos tienen una posición (...) normalmente votan en contra", sostuvo.