El presidente del Consejo de Ministros, Javier Velásquez Quesquén, marcó distancia de su partido al afirmar que no se debe poner condiciones a los siete congresistas del Partido Nacionalista suspendidos para que puedan reintegrarse a sus funciones. Como se recuerda, la semana pasada el vocero de la bancada aprista, José Vargas, y el secretario general del partido oficialista, Mauricio Mulder, exigieron que antes de reducir el castigo, los nacionalistas sancionados debían disculparse por haber obstruido una sesión del Pleno en junio.Consultado sobre esta propuesta, el premier respondió que respaldaba el "llamado a la distensión" formulado por el presidente del Congreso, Luis Alva Castro, a las diferentes bancadas, y que era mejor "darle vuelta a la página" si la junta de portavoces decidía reducir la sanción a los humalistas. "Cuando hay un gesto de esta naturaleza, creo que no pueden haber condiciones", respondió.