UNOS 50 NARCOTERRORISTAS ATACARON BASE DE DINOES DESDE DOS FRENTES
3 de agosto de 2009

Algunos habían conseguido cerrar las heridas. Otros, con empeño, seguían intentándolo a pesar del tiempo. Por eso, lo que ha despertado la madrugada de ayer en las más de 1.000 personas que viven en el poblado de San José de Secce, capital del distrito de Santillana, en la provincia ayacuchana de Huanta, no solo son los traumas germinados en la más cruenta de las etapas terroristas, durante las décadas del ochenta y noventa, sino también la frustración. Un sentimiento que viene acompañado de resentimiento contra un Estado que no termina de hacer algo concreto para que, de una vez por todas, se sientan libres de peligro.Cerca de las 11:30 p.m. del sábado, unos 50 delincuentes narcoterroristas atacaron la base de la Dirección Nacional de Operaciones Especiales de la Policía Nacional del Perú (Dinoes), ubicada en ese lugar como lo hicieran antaño: de cerca. Los subversivos llegaron hasta la plaza principal del pueblo en tres combis, y a unos 100 metros del puesto policial, utilizando armamento moderno, lanzaron granadas y dispararon contra este durante casi una hora.En la base se hallaban cerca de 20 policías que, a esa hora, estaban descansando o se preparaban para hacerlo. El suboficial de tercera PNP Martín Alberto Cabrera Chalán, quien salió herido tras el violento encuentro, cuenta que se encontraba de turno resguardando la entrada principal cuando se iniciaron los disparos, que alertaron al resto de sus compañeros.Tres policías y dos civiles perdieron la vida como consecuencia del ataque. El representante de la Defensoría del Pueblo de Ayacucho, Jorge Fernández Mávila, confirmó que se trata del suboficial técnico de primera PNP Prudencio Larico Mamani, del suboficial de segunda PNP Giussepe Carlotto Soto, del suboficial de tercera PNP, Javier Fernández Guevara; y de las ciudadanas Milagros René Acedo Uriarte y Ebelin Geraldine Tineo Acedo. Esta últimas familiares del suboficial Carlotto, quienes se hallaban de visita.