Poco antes de subir al tren que lo llevaría de España a París, Ollanta Humala no sólo dijo que confiaba en que la actitud política del novelista hacia él y su partido cambie tras la reunión que tuvieron en la víspera, sino que además bromeó con que esperaba que algún día Mario Vargas Llosa integre las filas del nacionalismo y que si antes pensaba que él era una peste "ahora solo lo considere un resfrío".Pero ninguno de esos dos deseos le será concedido, al menos por ahora, y eso es algo que él sabía desde el momento mismo en que dejó el apartamento del novelista. Vargas Llosa se comunicó ayer, muy temprano, con su entrañable amigo el artista Fernando de Szyszlo. Durante la conversación telefónica, le contó detalles del encuentro con Humala, cita que -le dijo- aceptó "sin ninguna esperanza" de que varíe la relación entre ambos.