Entrevista a Lourdes Flores.La han criticado por decir que el nuevo gabinete evidencia que el gobierno aprista está agotado, que no tiene gente a quién convocar.Al recurrir esencialmente a su partido, revela que su capacidad para una convocatoria más amplia está totalmente restringida. Es un gabinete que ha fortalecido la cuota partidaria. Presumo que en estas circunstancias son muchos menos los que están dispuestos a incorporarse activamente al Gobierno. Después de la crisis de Bagua el cambio era indispensable. Yo lo hubiera hecho más pronto. El Gabinete Simon había cumplido un ciclo y, en particular, el primer ministro "que es una buena persona" había quedado sin margen de juego y con una tendencia y proclividad en las siguientes negociaciones a seguir cediendo, con lo cual la valla cada vez se bajaba más.¿Qué balance saca de lo ocurrido en Bagua?Los decretos legislativos buscaban la modernización. Pero con una mirada retrospectiva, debieron ser consultados.Ustedes estuvieron en contra de su derogación.La derogación nos pareció una sensación muy grande de debilidad del Gobierno. Y luego de Bagua, el panorama general trajo Andahuaylas, Sicuani y más. Hemos querido dejar un mensaje de que tampoco se trata de que, frente a cualquier presión, el Gobierno retroceda, tienda a bajar la valla y a mostrarse sumamente débil ante cualquier protesta. El conflicto debe prevenirse.(Edición domingo).