Ante los principales partidos de oposición, el flamante premier Javier Velásquez Quesquén tiene una imagen bastante definida. En menor o mayor grado, el nacionalismo, el PPC y el fujimorismo lo ven como un incondicional del presidente Alan García, que viene a cumplir una agenda impuesta por el propio jefe de Estado. Esto, que podría dejarlo sin espacio para desarrollar una agenda propia, es el principal cuestionamiento que la comisión política del Partido Nacionalista, representada por su vocero Carlos Tapia, tiene en su contra. (Edición domingo).