Anticipándose a los desaires, el nuevo primer ministro, Javier Velásquez Quesquén, descartó cualquier solicitud de tregua a la oposición. Sostuvo que no será necesario porque se pondrá a trabajar "inmediatamente" en la lucha contra la pobreza y la exclusión social.Velásquez Quesquén minimizó los primeros dardos lanzados contra su equipo ministerial. Señaló que si bien las críticas son respetables, lo importante es que la ciudadanía les desea suerte. Con esta decisión, de no pedir tregua, el primer ministro se adelantó a la negativa del Partido Nacionalista. Isaac Mekler declaró que en el remozado equipo ministerial no hay personas que fomenten el diálogo."Se ha puesto a gente muy dura, a un equipo de choque con el que se hará difícil conversar", apuntó.