Es evidente que la población peruana le ha dado la espalda a los extremistas y el anunciado paro andino-amazónico convocado por el llamado Frente Nacional por la Vida y la Soberanía ha sido un fracaso. Ese fue el panorama que se observó en el tercer y último día de paralización en el interior del país, ya que fueron contadas las regiones en donde se registraron algunas movilizaciones y bloqueo de carreteras por miembros del Sutep y de la CGTP. Una de ellas fue Puno, en donde las protestas se llevaron a cabo, sobre todo, por parte del sector minero que reclamaba contra su presidente regional, Hernán Fuentes, por un conjunto de demandas sociales.