El paro convocado para hoy, mañana y pasado mañana comenzó ayer a perder capacidad de convocatoria. Y es que no sólo gremios de transportistas y comerciantes adelantaron que no se plegarán a las manifestaciones, sino que la propia CGTP, siempre entusiasta en estos "faenones", cambió de discurso y, en conferencia de prensa, juró que nunca habló de paro, sino de una simple jornada de protesta.En un intento por justificar el poco eco de su medida, el secretario general de la CGTP, Mario Huamán, reconoció que su gremio tenía previsto realizar un paro nacional el 8 de julio si es que el gobierno central no daba solución a las demandas nativas que desembocaron en los lamentables hechos de Bagua. Derogados los decretos legislativos -dijo-, se acordó simplemente acatar una "jornada nacional de lucha".La paralización de las actividades laborales sólo se justifica si las demandas son razonables, pero lamentablemente los que están convocando esta medida tienen planteamientos no atendibles, como querer cambiar el modelo económico que está dando resultados de manera progresiva, señalaron los voceros de la Confiep y la Sociedad de Comercio Exterior (Comex). El presidente de la Confiep, Ricardo Briceño, pidió que los trabajadores elijan si quieren asistir o no a laborar y no se haga uso de la violencia para obligarlos a parar.