La Defensoría del Pueblo sostuvo ayer que el conflicto social en la Amazonía peruana no ha desaparecido y que la violencia permanece latente en la selva. Rolando Luque, adjunto para la prevención de conflictos sociales, dijo que "lo que ha terminado, por el momento, es la violencia, pero ésta podría regresar si el gobierno no resuelve las demandas de las comunidades nativas. El conflicto concluirá sólo cuando los problemas desaparezcan y las partes queden conformes".