El primer ministro Yehude Simon habló fuerte. Ayer criticó enérgicamente al Poder Judicial (PJ) por la falta de celeridad en el caso de los "petroaudios" y por disponer el arresto domiciliario del ex ministro aprista Rómulo León. "El gran perdedor de todo esto es el Poder Judicial y, doblemente, el país porque este proceso tiene un retraso criminal", manifestó. Según dijo, la decisión judicial "incomoda al país" y pone de manifiesto que la justicia no es igual para todos. Recordó que durante el tiempo que permaneció encarcelado conoció a un hombre que estuvo ocho años en un penal de máxima seguridad por robar una gallina y "no tener padrino".(Edición sábado).