Honduras cerró estaciones de radio y televisión después que el ejército encabezara un golpe de Estado el fin de semana, en un apagón mediático que ha desatado la condena de un grupo internacional a favor de la libertad de prensa. Poco después de que los militares derrocaron al presidente Manuel Zelaya y lo llevaron a Costa Rica el domingo, soldados irrumpieron en una popular estación de radio y suspendieron la transmisión de la cadena CNN en Español y Telesur, con sede en Venezuela y patrocinada por gobiernos de izquierda en Sudamérica. Un canal pro gubernamental también fue cerrado. Zelaya, en el poder desde el 2006, fue derrocado en un golpe de Estado al amanecer, después de haber provocado la molestia del Poder Judicial, el Congreso y el Ejército, al intentar cambios constitucionales que le hubiesen permitido buscar una reelección tras un mandato de cuatro años.