En su exposición ante el pleno del Congreso, la ministra del Interior, Mercedes Cabanillas, vinculó los hechos violentos ocurridos en Bagua a la existencia de grupos radicales financiados desde el exterior que buscan implantar un "modelo de caos y anarquía" y de oposición a la inversión privada, generadora de fuentes de trabajo.En ese sentido, destacó la necesidad de establecer un "punto de encuentro" entre las autoridades y la población para enfrentar a los sectores "violentistas" que propiciaron los hechos de la amazonía y buscan empujar al país hacia el abismo.