La salida de los camiones recolectores de basura a las calles fue la primera señal de que la ciudad apurimeña de Andahuaylas volvía a la normalidad. Durante casi dos semanas, la basura se había acumulado en las calles junto a las piedras colocadas para bloquear las principales vías. Por la mañana, además, grupos de policías se dirigieron al aeropuerto de la localidad de Huancabamba y a las carreteras que unen esta ciudad con Abancay y Ayacucho. Aunque en el aeropuerto la rehabilitación de la pista de aterrizaje será relativamente sencilla, pues solo se colocaron piedras y llantas quemadas, en las mencionadas vías se requerirá el trabajo de maquinaria pesada para remover enormes rocas desprendidas de los cerros, además de troncos y otros obstáculos.