Solo los asháninkas, nomatsiguengas, kakinte, yaneshas y otras etnias de la selva central que bloqueaban la Carretera Central desde el puente Huácara, cercano a la ciudad de San Ramón, desbordaron en júbilo y alegría cuando el Congreso de la República dejó sin efecto los decretos legislativos 1090 y 1064.La celebración duró varias horas, pero luego los mismos indígenas retiraron las barricadas y las carpas que habían levantado en la pista para dejar el tránsito libre. La alegría también fue notoria entre los cientos de transportistas y pasajeros.