La protesta en Andahuaylas ya alcanzó la ciudad de Abancay y otros puntos de la región Apurímac. Incluso ayer, tras siete días de paro, el caos tuvo mayor fuerza en la ciudad de Huancarama, donde se retuvo al alcalde Carlos Cavero, quien según RPP, fue azotado por comuneros debido a que es aprista.Precisamente, esto provocó una reunión de emergencia de la bancada aprista en Lima. A su salida de la reunión, la ministra del Interior, Mercedes Cabanillas, informó que ha pedido el apoyo de los efectivos militares.Indicó que en Huancarama hay una comisaría con solo ocho policías, que no se dan abasto."En Andahuaylas hay unos 200 policías, quienes son los que están coordinando con el Ejército", sentenció.