Alberto Pizango, ex dirigente amazónico y acusado de ser el principal responsable de la revuelta indígena del viernes 5 de junio que dejó 24 policías y 10 civiles muertos, abandonó ayer el Perú rumbo a Nicaragua, país que accedió a concederle asilo político por razones humanitarias luego de que otras tres naciones se lo negaran.Anoche, a su llegada al país centroamericano, dijo estar "asombrado, muy preocupado y muy dolido" por las muertes de los indígenas y policías en Bagua. Según la agencia AP, Pizango, quien afirmó ser "un perseguido" del Gobierno peruano, señaló que aprovechará su estancia en Nicaragua para hacer coordinaciones "a nivel internacional para que los derechos de los pueblos sean respetados".