A pesar de haber expresado su satisfacción porque el Gobierno retrocedió en su postura frente a la demanda de las comunidades nativas, legisladores de la oposición cuestionaron que la administración de Alan García haya esperado la muerte de policías e indígenas para tomar la decisión de respaldar la derogatoria de los decretos legislativos 1064 y 1090.¿Por qué esperaron el derramamiento de sangre si, al final, se terminó dándoles la razón a los nativos?, fue la pregunta que se formularon los voceros parlamentarios consultados.