La sesión parlamentaria estaba programada para las 5 p.m., pero comenzó media hora después con la notable ausencia de la bancada aprista, cuyos legisladores, según trascendió, se reunían de emergencia para hallar una fórmula que les permita encarar en el pleno del Congreso el súbito cambio de opinión en torno a la vigencia del D.L. 1090, mostrada esta vez por el Poder Ejecutivo, que decidió dar marcha atrás en la defensa de dicha norma.Y ese fue el comportamiento que adoptaron los parlamentarios apristas durante los 33 minutos que tardó en decidirse la formación de una comisión que investigará los sangrientos hechos de Bagua, donde 24 policías y 10 civiles perdieron la vida. Lo votación fue unánime (84 votos a favor y ninguno en contra) y contó con el respaldo de la bancada oficialista que, esta vez, pasó por alto la posibilidad del debate.