En sus trece. El presidente Alan García parece no querer ceder ni un milímetro en su posición con respecto al conflicto en la selva.Ni siquiera en la autocrítica que se le pidió de la acción del gobierno frente a la que ya es la peor crisis de sus crisis, se notó algún atisbo de modificar su posición y más bien demostró que se endurecerá aun más."El gobierno fue muy concesivo, muy dialogante. El diálogo es una virtud, pero cuando se dialoga demasiado la persona que está al frente cree que hay debilidad y temor", ensayó García como autocrítica.(Edición sábado).