Bajo un inclemente sol que caía como un hachazo, unos cuatro mil nativos continuaban ayer apostados bajo precarias carpas instaladas en medio de la carretera que une Yurimaguas con Tarapoto. Ellos volvieron a bloquear dicha vía luego de que el último martes la abrieran por unas horas para permitir el paso de las decenas de vehículos varados desde hace más de 20 días. Segundo Pizango, dirigente amazónico de Yurimaguas, capital de la provincia de Alto Amazonas (Loreto), manifestó que un contingente de indígenas de todas las etnias estaría llegando en las próximas horas a la zona para reforzar los piquetes en la carretera ante un eventual desalojo por parte de la Policía. De acuerdo con el líder nativo, los indígenas no aceptarán la suspensión temporal del Decreto Legislativo 1090 acordada ayer en el Pleno del Congreso. "Solo abandonaremos la vía cuando el decreto sea derogado por completo", enfatizó.