El embajador de Nicaragua en el Perú, Tomás Borge -que refugió al líder de Aidesep, Alberto Pizango, fue denunciado hace tres años como uno de los principales protagonistas de una serie de crímenes de lesa humanidad cometidos durante la década de los 80 cuando era ministro del Interior. Junto a él, se denunció además al presidente Daniel Ortega, quien gobernó el país entre 1979 y 1990, al general en retiro Humberto Ortega, entonces jefe del Ejército Patriótico Sandinista, y a Lenín Cerna, ex responsable de la Dirección General de Seguridad del Estado. En aquel entonces, el Ejército Popular Sandinista, con Borge a la cabeza, intentó implantar por la fuerza el régimen comunista en todo Nicaragua, lo que no excluyó a las tribus nativas. Ello originó la resistencia de los indígenas Misquitas, que fueron desalojados de sus tierras a sangre y fuego para que no pudieran apoyar a los llamados contrarrevolucionarios.