El presidente del Consejo de Ministros, Yehude Simon, quien en la víspera reconoció que ordenó que los policías no llevaran armas "mortales", afirmó que ante una situación difícil y la necesidad de ayudar al gobierno, no dudará en dar un paso al costado; no obstante, dejó en claro que en estos momentos no se le dará la razón a quienes sostienen que el problema se resuelve con la renuncia del Gabinete. "No he venido al Gabinete con un afán de recibir un sueldo, vine a ayudar al país, y sigo insistiendo con la franqueza del caso. No soy de los políticos tradicionales que no se dan cuenta de las cosas, pero hoy más que nunca el gobierno y el Perú necesitan estabilidad", anotó.