El presidente del Consejo de Ministros, Yehude Simon, anunció ayer que el cabecilla de la insurrección Alberto Pizango había obtenido asilo político en la Embajada de Nicaragua, en Lima. Policías de diversas unidades llegaron anoche hasta la puerta de esa embajada pero, ante la imposibilidad de ingresar a la residencia para capturar a Pizango por supuestos actos de sedición, como dicta una orden judicial, solo se hacían reproches.Según los custodios de la embajada, Pizango habría llegado al mediodía en un vehículo diplomático con vidrios polarizados, que los policías peruanos no tienen potestad de revisar. Ellos agregaron que durante el día hubo movimientos extraños al interior: a ellos les quitaron las llaves que les habían confiado para poder usar el baño del recinto, además se ingresó al local más alimentos de lo usual.