El foco de tensión concentrado entre los kilómetros 4 y 17 de la carretera que une las ciudades de Tarapoto y Yurimaguas ha iniciado una cuenta regresiva. Tras 34 días de paralización de esta vía, esta continúa bloqueada por más de mil manifestantes, entre ellos nativos de las etnias Cocama Cocamilla, Candoshi, Shawi y Shibilo, lo que ha ocasionado un desabastecimiento de combustible y podría generar graves problemas en el suministro eléctrico de ambas ciudades. Al cierre de esta edición, ya se encontraba un contingente policial en Tarapoto que podría desalojar en las próximas horas a los manifestantes.Mientras tanto, las denuncias de enfrentamientos y cuerpos encontrados no cesaron ayer, tanto en Amazonas como en Loreto. La última fue la registrada en la comunidad Ciro Alegría, en Bagua, donde, según Canal N, habría sucedido una gresca entre nativos y policías que dejó un comandante muerto y un mayor herido. Sin embargo, fuentes militares consultadas por El Comercio desmintieron el hecho.