La aparente inoperancia del Gobierno Regional de Puno, al no distribuir en su región las vacunas contra la influenza que le envió el Ministerio de Salud, le sirvió ayer al presidente Alan García de argumento para pedir que se analice el proceso de descentralización y, de encontrarse que no está funcionando, se vea la posibilidad de revertirlo.Al jefe de Estado le irritó que se dijera que el Gobierno Regional de Puno y el Ministerio de Salud "se tiran la pelota" de la responsabilidad de que no se distribuyeran estas vacunas a tiempo. Recordó, en tal sentido, que conducir los servicios de salud en cada región es función exclusiva de las autoridades regionales.