Según el escritor Mario Vargas Llosa, en el Perú hay militares y empresarios "trogloditas" que merecen ser "educados" a conciencia para despertar en ellos una real vocación democrática. Consideró que los inversionistas no "creen en la democracia" y que tampoco entienden que la única manera de defender la propiedad privada es con esta forma de gobierno y no con el autoritarismo. Pero el novelista fue más duro con un sector de los militares a los que llenó de calificativos como "cavernarios y ultrarreaccionarios", no solo por su "falta de compromiso con la democracia", sino por no haber apoyado la construcción del Museo de la Memoria. "Hay que educarlos, porque si no se convertirán en un peligro para todos", expresó en entrevista concedida a Prensa Libre.