El dirigente de la Asociación Interétnica para el Desarrollo de la Amazonía Peruana (Aidesep), Alberto Pizango, aprovechó la clausura de la IV Cumbre Continental de Pueblos Indígenas, desarrollada en Puno, para hacer un llamado a la violencia, planteando un levantamiento de las comunidades, y enfrentarse al Gobierno "hasta la muerte" por la derogación de decretos legislativos que consideran lesivos.Según Pizango, estos decretos violan la Constitución, lo que justifica el llamado a la radicalización que, según sus palabras, puede implicar "utilizar lanzas, pero no para agredir, sino para defender" sus "territorios legítimos".