En su último informe sobre la situación de los derechos humanos en el mundo, Amnistía Internacional (AI) destacó la intolerancia del Gobierno peruano frente a los que critican sus políticas sociales, económicas o medioambientales."Las autoridades gubernamentales intentaron desacreditar el trabajo de los defensores de los derechos humanos. La disidencia se topó con una intolerancia cada vez mayor ante el aumento de las protestas sociales", señaló en su capítulo sobre el Perú, según informó la agencia EFE.