Pese a la iniciativa del Estado de dialogar con los pueblos amazónicos, los bloqueos de carreteras por parte de diversas comunidades indígenas continúan. La situación más dramática se vive en la ciudad de Yurimaguas (Loreto). Allí, el desabastecimiento es alarmante pues, al menos, tres puntos de la vía de ingreso a la ciudad permanecen bloqueados desde hace un mes.Por ello, varios choferes de los buses y camiones que se encuentran varados en el lugar se unieron para intentar despejar los accesos por su cuenta debido a la inacción de la Policía, que se vio obligada a enviar vehículos portatropas para evitar un enfrentamiento.