Las altisonantes declaraciones del mandatario boliviano -tanto las de las últimas semanas como las de años atrás- ponían en evidencia lo que, ayer, el canciller José Antonio García Belaunde reconoció con todas sus letras: "La dificultad mayor que tenemos en la región es Bolivia. Hay una relación complicada de manejar".Indicó que esa situación se explicaría, no por una falla en la diplomacia de Torre Tagle, sino por un "viejo rencor antiperuano que el presidente Evo Morales siente desde antes de que fuera diputado" y por su afán de representar los intereses de las poblaciones altoandinas del Perú.