La posición de Alberto Pizango, presidente de la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (Aidesep), se radicalizó ayer pese a que el jueves había asegurado ser consciente de que las demandas de los pueblos amazónicos -que acatan una huelga desde hace 35 días- no se iban a solucionar de un día para otro. Pizango anunció ayer más bien que los pueblos amazónicos se declaran en insurgencia contra el gobierno, debido a -la poca voluntad demostrada para derogar- un conjunto de decretos legislativos que consideran lesivos para sus intereses."Nuestras leyes ancestrales pasarán a ser obligatorias en nuestros territorios y consideraremos una agresión externa cualquier fuerza externa que quiera ingresar a ellos", advirtió al tiempo que subrayó que no acatarán el estado de emergencia decretado por el Ejecutivo en varios distritos del Cusco, Ucayali, Loreto y Amazonas.Enterado de la sorpresiva proclama, el jefe del Gabinete Ministerial, Yehude Simon, declaró desde Tocache que se adoptarán las medidas respectivas para mantener el orden."Eso no le hace daño al gobierno ni al país, porque la Constitución prevé estos casos, y hay que tomar las medidas que corresponden para poner orden. Lo que está buscando el señor Pizango con esto es derramamiento de sangre. Está poniendo en la guillotina a miles de nativos que quieren paz, que quieren tranquilidad, y que han sido engañados por él", enfatizó.(Edición sábado).