Al presidente de Bolivia, Evo Morales, no le bastó con acusar a su homólogo peruano, Alan García, de proteger a delincuentes ni con calificarlo de "chabacano", en alusión al asilo y refugio que el Estado Peruano concedió a los ex ministros bolivianos Jorge Torres Obleas, Javier Torres Goitia y Mirtha Quevedo Acalinovic, procesados por genocidio. Esta vez Morales fue más allá y amenazó con la posibilidad de una ruptura de relaciones diplomáticas con nuestro país, a pesar de que el presidente García ya había anunciado que su obligación como jefe de Estado es fomentar la buena vecindad con el pueblo boliviano y no responder a expresiones subidas de tono."Estamos analizando seriamente estas actitudes del presidente Alan García y su gobierno que ponen en alto riesgo las relaciones diplomáticas con el pueblo boliviano. Haremos las consultas correspondientes para ver seriamente esta provocación, agresión, del presidente Alan García hacia el pueblo boliviano", dijo Morales en conferencia de prensa con medios internacionales en el Palacio Quemado de La Paz.