El canciller chileno Mariano Fernández puso al descubierto la ofensiva política que ejecutará su país para evitar que la Corte de La Haya se pronuncie sobre la demanda marítima, buscando aislar al Perú en cuanto a su legítimo reclamo, logrando no solo la protesta de Bolivia, Ecuador y Colombia, sino que, eventualmente, se hagan parte dentro del proceso. Asimismo, respaldó el armamentismo sureño que, según diversos especialistas, sería utilizado en última instancia para desconocer un fallo en su contra.En primera instancia, indicó que la Cancillería mapochina analizará dar una salida al mar a Bolivia a través de un túnel que desembocaría en una isla artificial en la zona en litigio, a fin de convertir en trinacional dicho espacio y anular un pronunciamiento de La Haya. "Le he mandado decir a Fernando Castillo (uno de los arquitectos que elaboró el proyecto) que venga a conversar y nos cuente de qué se trata la idea. Quiero escuchar, ver el proyecto y conversar", señaló.