Con 45 votos a favor, 33 en contra y cuatro abstenciones, el Pleno del Congreso aprobó el informe de la comisión que investigó el funcionamiento de las denominadas Casas de ALBA y su probable uso para que otros países interfieran en la política nacional. Este documento recomienda al Ejecutivo que -a través de los procuradores del Ministerio de Justicia- pida a la Fiscalía la disolución de dichas organizaciones.