Dramática. Esta es la mejor palabra para describir la difícil situación en la que se encuentran varias comisarías del país y el personal policial que labora en ellas.Algunas no tienen celdas. Otras ni siquiera cuentan con baño. Y, por si fuera poco, los agentes no están preparados para atender a las personas que hacen sus denuncias o, simplemente, se han dejado seducir por la corrupción. La Defensoría del Pueblo presentó ayer el informe "Fortalecimiento de la Policía Nacional del Perú: Cinco áreas de atención urgentes’.Dicho estudio recogió la impresión de los efectivos que laboran en 300 de las 824 comisarías que hay en todo el país. Igualmente, investigó los procedimientos y la infraestructura que tienen estos locales. Los aspectos que más llamaron la atención fueron la falta de preparación de los agentes, pues en el 61% de las comisarías supervisadas (es decir, 184) no se conocían las normas de atención al público. Tampoco tenían información sobre los trámites policiales ni sobre las indicaciones para denunciar una inconducta policial.