Por sexto día consecutivo, una densa neblina volvió a cubrir ayer el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, envolviéndolo en un clima de caos. Cientos de pasajeros de vuelos nacionales e internacionales se vieron obligados a soportar varias horas de retraso, una situación que se normalizó recién a las 10:30 de la mañana.Pero, ¿realmente el tránsito aéreo depende inevitablemente del clima? La respuesta es no. Terminales aéreos de ciudades donde hay más niebla que en Lima, como Londres o Santiago de Chile, poseen instrumentos que permiten el aterrizaje de aviones con visibilidad cero. Esta tecnología podría ser implementada en nuestro primer terminal aéreo con una inversión de 2 millones de dólares, de acuerdo con un estudio de la Corporación Peruana de Aeropuertos y Aviación Comercial S.A. (Corpac). Sin embargo, inexplicablemente, esto se concretaría recién este año o el próximo, pese a que Lima Airport Partners (LAP) ha transferido en ocho años 484 millones de dólares al Estado peruano, dinero que, en un gran porcentaje, debía destinarse al mejoramiento de los aeropuertos del país.