Cuando en marzo el Perú presentó ante la Corte de La Haya los argumentos que hablan de la existencia de un diferendo marítimo con Chile, el gobierno de Alan García prometió que buscaría el apoyo de la clase política para difundir internacionalmente la postura nacional.No obstante, Chile dio un primer paso al iniciar una fuerte ofensiva diplomática con sus similares de Ecuador, Bolivia y Venezuela.El objetivo, según dan cuenta informaciones provenientes de Santiago, es sumar adherentes a la causa mapocha, que sostiene que no hay ningún asunto limítrofe pendiente con el Perú.